También

Cultivar tomates


Cultivar tomates:




El tomate es una planta anual originaria de América del Sur; el cultivo es fácil y da origen a los frutos dentro de los 40-50 días desde el momento en que se plantan las plantas; La cosecha de fruta se lleva a cabo durante un par de meses. Los tomates se plantan en el jardín cuando las plantas, cultivadas en semillero, han alcanzado los 25-30 cm de altura; procedemos cuando el clima ya es cálido, a fines de la primavera. Para permitir un correcto desarrollo de las plantas, los tomates se cultivan en hileras, distanciando las plantas y las hileras entre sí por al menos 35-45 cm. El suelo debe trabajarse previamente, mezclando un poco de suelo universal y una buena dosis de estiércol, o fertilizante granular de liberación lenta, para garantizar un buen contenido de sales minerales durante todo el desarrollo de la planta y la fase de fructificación. Elija una posición soleada, donde las plantas puedan disfrutar de al menos unas pocas horas de luz solar directa todos los días. Para garantizar una buena fructificación y el desarrollo de frutas grandes y fragantes, es necesario proceder periódicamente a la sfemminellatura: esta operación consiste en la eliminación de los brotes laterales que la planta desarrolla constantemente, que se eliminan directamente con los dedos tan pronto como ocurren en la bifurcación de ramas. Esta operación es esencial para evitar que la planta use toda la nutrición para desarrollar estos nuevos brotes a lo largo de los días, en detrimento de los frutos. El riego también es fundamental; el tomate soporta cortos períodos de sequía sin problemas, pero para desarrollar los frutos es necesario regar el suelo regularmente, cada vez que está seco; por lo tanto, podemos regar los tomates también cada 2-3 días, humedeciendo el suelo en profundidad y evitando humedecer el follaje, para evitar la posibilidad de que se desarrollen plagas de origen fúngico.