Flores

Ciclamen


Ciclamen: Ciclamen




Asís en la ladera de la colina patriótica
ambos estuvieron un día
mirando los desiertos del desierto
ese otoño vencería.
Pero el aura que respiraba, una fragancia
inusual traído
no de violeta que entre la sala de hierbas,
porque su pase pasó:
un tallo de gracillo se levanta entre piedra y roca
y una flor morada
: cerca de admirar ambos
con tácito estupor.
eso fue tan lujoso conmigo.
Tenía las hojas erectas y se volvió hacia el suelo.
la gentil copa
del cual se distingue el tesoro de los efluvios
que no tiene abril.
Lleva, dijo, al compañero, toma:
don volgar no lo es.
Porque sonríes y te pones rojo
si me parezco a ti?
Solo para mí, como en una costa pedregosa,
la única flor eres tú:
solo flor que se extiende a mi alrededor
Un aura de virtud.
Del sol tiene la fragancia y la comida.
esa flor que desde la suela,
como tu tu paz y tu contento
del cielo tuviste sol.
Oh! qué alegría te puede dar mi ángel
la tierra y sus tesoros
donde cada suave deseo se extingue
acaba de surgir en cor.
Deja que el mundo se ría de tus anhelos
y sigue hablando al cielo
como los pétalos que sostiene el Ciclame,
tu alma fiel
Y cómo vierte la taza olorosa
en el árido terren
me viertes cuando la angustia es demasiado
tu comodidad en sen.
F. DESDE LA ESTRECHA